viernes, 15 de marzo de 2013

Cultura

El ámbito cultural en Venezuela no ha sido de gran polémica últimamente, de hecho se puede decir que está bien y que el venezolano tiene ese sentido cultural y de pertenencia en cuanto a cultura, sobretodo la gastronómica, a pesar de ser caracterizado varias veces por ser transcultural al adoptar características de otras culturas fácilmente sobre todo con la música. Normalmente se evidencia más que todo en los jóvenes en el ámbito musical, cuando se rehúsan a escuchar música instrumental o popular venezolana.


Sin embargo, apartando todo eso, la cultura en Venezuela ha persistido y a pesar de progresar u obtener el éxito económico-profesional sigue intacta. Los sistemas de orquestas nacionales han ayudado a numerosos jóvenes a salir del mal camino, de las drogas, el alcohol, la delincuencia, etc, a través de la educación musical como medio de surgimiento e inculcación de valores. Actualmente se posee uno de los mejores sistemas de orquestas nacionales ya sea infantil-juvenil o profesional. Sin importar las inclinaciones políticas el sistema de orquestas de Venezuela se ha destacado alrededor del mundo y el directos Dudamel por ejemplo también es mundialmente reconocido, es algo de lo que los venezolanos nos sentimos sumamente orgullosos. Por otro lado el deporte, como anteriormente se menciono, que ayuda a la unión sin importar inclinaciones políticas, sin importar diferencias, al fin y al cabo somos una sola selección, la venezolana, vinotinto. Al igual ha pasado con la música popular.



En las artes escénicas se puede observar como el teatro y el cine venezolano ha marcado a la sociedad con todo tipo de tramas y temas, mejorando cada vez. Numerosos artistas venezolanos son llamados al exterior para protagonizar novelas, películas o teatros. Realmente hay calidad en Venezuela, hay cultura y hay capacidad de surgir. En el país se debe comenzar a escribir una obra donde todos seamos los protagonistas y la trama sea el desarrollo del país, y de poder se puede, juntos como uno solo, como venezolanos.

Los libros por su parte se han caracterizado por reflejar metáforas de la cotidianidad que se vive en sobretodo en el ámbito político, servirán de referencia para el futuro cuando se quiera saber la situación del país en este entonces como el de Colette Capriles “La revolución como espectáculo”, los de Axel Capriles “La picardía del venezolano” y “Las fantasías de Juan Bimba”, el de Ana T. Torres “La herencia de la tribu”, entre muchos otros. Además, varios autores son reconocidos en el extranjero e incluso obtienen negocios o logran publicar su libro en editoriales extranjeras. Por ejemplo Rómulo Gallegos, Alberto Tyszka, entre otros. Incluso han sido merecedores de premios reconocidos como por ejemplo el Premio Iberoamericano de Literatura, así como se creó el Premio Rómulo Gallegos en honor al político y escritor. A su vez, los pintores también han sido reconocidos internacionalmente con sus obras y pinturas. Lo que demuestra que en sí, el venezolano se ha destacado en cuanto a su cultura y su dedicación en esa área.  

Sin embargo hacen falta museos, hace falta hacerle mantenimiento a los que ya están construidos. Se necesita que haya aun más centros de esparcimiento cultural, más centros del sistema orquestas y continuar con el desarrollo del cine, con la inversión y la dedicación que se le ha puesto al ámbito cultural. Eso nos hace venezolanos, nos caracteriza y enorgullece frente a los demás. El ámbito cultural en si está bien pero puede estar aun mejor. Mas museos, mas presupuesto para cine venezolano, mas núcleos de orquestas, mas interés por parte de la juventud. Como dice Hector Manrique, actor y director de teatro: “La UNESCO propone como mínimo un presupuesto de 4% del PIB para la cultura; aquí estamos en el 0,37% del PIB”. (P. 379).

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